Debería existir un libro que nos enseñe como amar. Que fácil seria, que todas las cosas que hiciéramos, fueran dictaminadas por un libro, una guía que conociera el “know how”, es decir, que nos evitara pasar por todos esos momentos de dudas.
Llevo varias noches seguidas soñando contigo. En los sueños no ocurre nada especial, sino todo lo contrario, estamos juntos haciendo las actividades más normales del mundo: compramos en el supermercado, vamos a un asado, etc. Pero todo juntos, como una pareja de personas que se aman, que se miran y no necesitan decirse nada. Basta solo una mirada entre ellos para decirse todo.
Últimamente he estado repasando mentalmente todo lo que pasó (y lo que no pasó) entre nosotros la última vez que te vi. Recordé cuantas ganas tuve de abrazarte, cuantas de darte un beso. Pero sobre todo cuantas ganas tuve de decirte todo esto que he tenido que escribir para poder sacarlo de mi.
Me hace muy mal guardarme todas estas ideas, tengo muchas cosas en las que pensar. Por eso necesito sacar todo esto de mi, y dejarlo en algún lugar, donde no moleste a nadie, y de donde pueda rescatarlo en cualquier momento.
Yo no soy una persona valiente, por lo menos en lo que se refiere a estos temas del corazón. De hecho, soy muy cobarde y me da terror el pensar siquiera en la idea de atreverme alguna vez en la vida a decirle a alguien lo que siento. O sea, no quiere decir que si quiero mucho a una amiga no le diga: sabes amiga, te quiero. Es el hecho de que si hay alguien que pueda estar robándome un par de pensamientos al día, que esos pensamientos incluyan lo linda persona que es conmigo y que se lo diga a mis amigas, a esa persona, no podría decirle lo que siento.
Cobarde. Cobarde. Cobarde.
No entiendo porque me da miedo confesar ese tipo de cosas. Me gustaría tener un poquito del valor que tienen algunas personas. Personas que no temen (y nunca han temido) confesar lo que sienten por otra. Y que siempre salen bien.
Tal vez es eso. Si, es eso. Es el medio terrible a que me digan que no. Si no estoy pidiendo matrimonio, ni algo imposible, raro o complicado (bueno, en verdad el amor es complicado, en fin…). Pero es que simplemente no te puedo sacar de mi cabeza. Y pienso en ti la mayor parte del tiempo.
¿Tiene eso algo de malo? Lo dudo.
El problema (y en realidad lo que me aterra) es que la persona a la que yo le diga estas cosas, no esté ni cerca de sentir algo parecido por mi. Que miedo, sentir que amas a alguien, y que ese alguien, si es que, te ve como una amiga.
Que miedo.
Últimamente he estado repasando. Me acuerdo de todo, y me rio sola. Que loca debo parecer riéndome sola. Pero soy feliz. Hay gente que es feliz con tan poco. Y ahí es donde me pregunto si tal vez yo soy muy exigente. No lo creo.
Todo este repaso mental es, claramente, señal de que no me siento muy acompañada. De que me falta ese “click interno” para sentirme mejor y más feliz. No quiero decir que la vida depende de otros, todo lo contrario, es parte de un proceso personal que yo creo que a todos nos toca vivir, donde necesitamos de otra persona para sentirnos más felices. ¡Qué complicado!
Bajo ningún concepto es correcto depender de otros. Pero llega un punto en el que necesitas de un abrazo, de un beso, y de un tipo de amor que nadie relacionado contigo (entiéndase familia y amigos) puede entregarte.
Pero ya, son muchas las divagaciones y pocas las resoluciones que he tomado (y al parecer ya escribí mucho). Bueno, el asunto entonces es resolver si la próxima vez que te tenga frente a mi (y no precisamente frente al pc) seré o no capaz de decirte, o por lo menos demostrarte, algo de lo que he escrito.
La verdad es que no me tengo mucha fe. Siempre estoy pensando que hay otras mucho más lindas que yo en las cuales tu si te fijarías.
Y créeme que la próxima vez que decida escribir, me encantaría que dijera algo así como: “Y me atreví. Nunca imaginé que todo saldría bien y que ahora tengo la suerte de tener un hombre increíble a mi lado, que me quiere, me entiende, pero sobre todo, me hace reír. … me haces muy feliz”.
Quizás cuanto falta para que algo así se pueda leer entre todas las líneas que escribo.
Quizás cuanto falta.
Llevo varias noches seguidas soñando contigo. Tal vez, algún día, esos sueños se hagan realidad…

0 comentarios:
Publicar un comentario